jueves, 14 de enero de 2010

ASÍ EN LOS CIELOS COMO EN LAS PISTAS

Buenos Aires Tango #196 (Enero-febrero 2009)
Autor: Carlos Medrano.

La palabra Tango por claridad, contundencia y eufonía, representa en exclusividad a la letra T en el exigente idioma aeronáutico. Por ello conocemos al avión presidencial T-01, como Tango 01.

Desde siempre nuestro Tango ha exigido las mejores pistas.

En las primeras décadas del siglo XX, su creciente aceptación, transformó a salas, patios, terrazas y glorietas familiares en pistas privadas. Mientras el gran público concurría a salones, clubes y milongas.

Muchos principiantes, en cientos de espacios callejeros pudieron practicar en libertad. Verdaderas escuelas móviles, propiedad del “Barrio de tango” (1). Maestros improvisados dictaban cátedra Rondando tu esquina. Aun pueden atestiguarlo algunas viejas baldosas, acompañadas por el rotundo Cordón o por algún adoquín compadrito.

La música se hacía Cantando, Tarareando, Silbando o gracias Al último organito. Quizás Sin palabras... En silencio.

De a miles aprendiendo bajo la Luna y misterio o Bajo un cielo de estrellas. Amparados por algún Farol o A la luz del candil.
El objetivo era alcanzar El sueño del pibe. Sueño que exigía tiempo, esfuerzo, destreza y muchas horas de vuelo antes de ir Al compás del corazón a las pistas de baile. Y entonces lograr merecidamente Un pedacito de cielo.

Cada aspirante autorizado para aterrizar en el Planeta Tango, era “relojeado” atentamente. Debía sentir la pista, respetarla, caminarla, bailarla, disfrutarla y hacerla suya. Si desaprovechaba la oportunidad debería bancarse la consiguiente ¡¡¡Humillación!!! o simplemente, mudarse de barrio.

Las pistas “Según pasan los años”, nos siguen albergando transitoriamente:

-De madera. Cuadradas o rectangulares. Parquetizadas. A listones. De roble de eslavonia o pinotea.¿Cómo no recordar los respetables taquitos de dura madera que cubrían la pista del “pasado y pisado” Club Almagro de Medrano y Corrientes?

-Marmóreas, mosaicas, cerámicas, de cemento alisado. Redondas. Techadas. Al aire libre.

Los grandes del Tenis y del Tango lo son sobre cualquier superficie. ¿En un futuro alguien propondrá bailar sobre pistas sintéticas?

Siempre alguien olfateará nuevas pistas. Pistas con buenas ondas milongueras, atenciones personalizadas, creatividad en las tandas, vinculaciones, simpatías e intercambios amistosos, cercanías o lejanías de las actividades habituales.

Hoy como ayer, le sacaremos “viruta al piso”.
Hoy como ayer, dejaremos estelas luminosas como Glo-Cot.
¿Mañana bailaremos sobre alfombras mágicas, Vibraciones del Alma o el Concierto en la Luna o sobre techos y paredes, como Fred Astaire?

En el pasado, la felicidad desaparecía cuando madres, tutoras o encargadas (sobreprotectoras de encerados), sugerían terminantemente: ¡¡¡Usen los patines (2) o vayan a bailar a otra parte, no ven que están arruinando el piso!!!

El Tango es el Tango, no hay vuelta que darle.
Siempre pidiendo pista. Siempre.

(1) En itálicas son títulos de temas musicales o parte de sus letras.
(2) Los patines eran unas piezas de fieltro para mantener el encerado.


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